lunes, 5 de marzo de 2012

Enciende la tele. El Cuy baila y baila. Es gracioso. Su canción, pegajosa. Su ritmo candente te absorbe y la tarareas inconscientemente en pleno tráfico de Javier Prado a las 7 p.m. Sin duda es un éxito. Qué ingeniosos esos publicistas, piensas. Pero, ¿hasta qué punto puede llegar la creatividad?

Hace un par de días se hizo conocida la "volteada" de un tema de la banda peruana Los Protones por parte de la Agencia Mayo, y aunque para mi, lo mostrado, era un cochino plagio, sin más ni más, aún se discute en las redes qué tan copiada está la cosa. El día de ayer, nuevamente en agravio de un artista local, se hizo pública la molestia de Lucho Quequezana por sentir que sus temas estaban siendo empleados por la publicista de la minera Conga para su campaña nacional. Después de todo, ese estereotipado publicista con look hipster y disforzada apariencia de "ido por las ideas" no suele ser tan creativo como él mismo se intenta proyectar. El atrevimiento, eso sí muy original, para burlarse y defecarse en el trabajo de un artista a expensas de salvar el recibo por honorarios de la semana, tiene larga data dentro del mundo de la publicidad, y casos para citar hay muchos, pues los mencionados arriba sólo intentaban introducirnos al contexto del siguiente párrafo. Vamos.

En 1976, con el efímero sello Sucesos, el conjunto Los Hijos del Sol, de Aníbal Rosado, publica un disco de 45 RPM, uno de los tantos de aquél año, en el que graba dos temas no muy referenciados al sol de hoy en los círculos de coleccionistas de cumbia. En el lado A plasman "Vidita", una lenta cumbia que versa de amores imposibles, y en el lado B plasman un instrumental dedicado al norte del Perú, titulado "El chinito bailarín". De este chinito nos ocuparemos ahora. Pero antes, recordemos el tema del Cuy Mágico del BCP, un spot publicitario que se hizo muy popular en el país entre el 2009 y el 2010. Veamos.


Entre el 0:23 y el 0:32 se escucha el clásico coro de la canción, "con el Cuy-Cuy-Cuy mágico, mi platita yo tendré...". Bien, escuchemos el tema que mencionamos en el anterior párrafo. Prestemos atención entre 0:54 y 1:08. ¿Sorprendente? Al menos para mi sí.


Esta no es una denuncia de plagio directa. Pero sí intenta poner en el tapete la originalidad del spot en mención, y aunque de ser reconocido el plagio me parece que no correspondería ya pago alguno, o indenmización económica -por los años, o porque el compositor, Ángel Aníbal Rosado, ya falleció-, sería un perfecto homenaje póstumo reconocer tremendo trabajo, que por años esta banda de cumbia costeña le brindó al país.

PD. Agradezco al blogger de Chichadelia, por digitalizar y compartir este y una infinidad de temas más.

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